Colorear con tres lápices: diversión infantil

¿Bastan tres lápices de colores para colorear una imagen entera? ¡Probadlo! Colorear con tres lápices es un juego sencillo para niños en el que elegís solo tres colores y descubrís qué podéis crear con ellos. Una misma mariposa puede tener las alas amarillas con dibujos rojos o azules con manchas amarillas. Basta con cambiar los colores de sitio para conseguir un resultado completamente distinto.
¿Qué necesitáis para jugar?
- Un dibujo para colorear, preferiblemente con espacios grandes y bien definidos.
- Tres lápices de distintos colores.
- Una segunda copia del mismo diseño, si queréis comparar dos ideas.
Para empezar, elegid una mariposa, una flor o un animalito sencillo. Los dibujos de mariposas para imprimir van muy bien, porque en las alas es fácil repetir los colores e intercambiarlos. Si vuestro peque prefiere las flores o los árboles, echad un vistazo a los dibujos de plantas.
¿Cómo colorear con tres lápices?
- Elegid tres colores. Vuestro peque puede escoger sus lápices favoritos. Para el primer intento, os proponemos el amarillo, el azul y el rojo.
- Empezad por cualquier parte. No hace falta planificar toda la imagen de antemano. Podéis comenzar por un ala, un pétalo o la barriguita de un animal.
- Repetid los colores en distintas zonas. Un mismo lápiz puede servir para rellenar muchos elementos. No necesitáis buscar un color diferente para cada espacio.
- Dejad espacios en blanco si os apetece. El fondo y algunos detalles pueden quedarse sin colorear. No hace falta rellenar toda la hoja.
- Observad el resultado. Fijaos en qué color aparece más y qué es lo que más llama la atención.
Los colores no tienen por qué ser realistas. Un gato azul o unas hojas rojas pueden formar parte de un mundo imaginario. Usar tres lápices es una regla del juego, no un examen. Si vuestro peque quiere añadir un cuarto color o terminar antes, podéis cambiar el plan.
La misma imagen de dos formas distintas
Imprimid dos copias del diseño elegido y usad los mismos tres lápices en ambas hojas. En la primera mariposa, las alas superiores pueden ser amarillas, las inferiores azules y las manchas rojas. En la segunda, pintad las alas superiores de azul, las inferiores de rojo y las manchas de amarillo.
Colocad los dos trabajos uno al lado del otro. ¿Qué ha cambiado más? ¿Qué detalles se ven ahora con más facilidad? También podéis ponerles nombre a las mariposas. Comparad las ideas sin elegir cuál es «mejor».
Esta actividad también se puede hacer entre hermanos o en pareja, con un adulto y un peque. Cada persona recibe el mismo diseño y utiliza los mismos colores, pero decide por su cuenta dónde poner cada uno.
Tres variantes para la próxima vez
- Colores al azar. Meted los lápices en un estuche opaco y sacad tres sin mirar. Descubrid qué imagen podéis crear con una combinación inesperada.
- Un color protagonista. Elegid un lápiz para los espacios más grandes y usad los otros dos para los detalles.
- Zonas claras y oscuras. Probad a colorear con trazos suaves y después añadid otra capa con el mismo lápiz. Observad cómo cambia la intensidad del color.
Si os apetece seguir experimentando, descubrid también estos cinco juegos con dibujos para los más pequeños.
Para empezar, solo necesitáis una imagen y tres lápices de colores.
Descarga tu lámina gratis, imprime y colorea con tus tres colores favoritos.

